Descubre una fantástica variedad de salidas al mar para disfrutar del océano solo, en pareja, con familia o amigos.
Debes tener en cuenta un detalle sobre la logística: el submarino y los ferris son las únicas excursiones con salida directa desde el muelle del Puerto de Mogán. Para el resto de opciones, no te preocupes, ponemos a tu disposición cómodos puntos de recogida en Mogán para trasladarte fácilmente al puerto de embarque correspondiente.
⚠️ Importante: Las salidas en barco tienen una alta demanda. Para asegurar tu plaza, especialmente durante el verano o en embarcaciones de aforo reducido, te recomendamos reservar con antelación.
Alquila la embarcación que quieras: veleros, a motor, yates, barco pirata, de pesca, para ver delfines, para hacer fiestas...
Glass Bottom ferry. Aunque lo mejor fueron las vistas y el paseo por el Puerto de Mogán, nos gustó poder ver algunos peces por el fondo de cristal del barco.
Planazo con amigos. Nos divertimos, tomamos el sol, nos ralajamos, nos bañamos en el mar, hicimos snorkel, nos montamos en la banana. Merece la pena.
Precioso el viaje en el submarino. Fui con mi marido y mi hijo y pasamos un rato muy bueno. Sacamos muchas fotos de los peces y del barco hundido.
Relajante y divertido. Fui con mi mujer, que vino como acompañante, y pasamos un día estupendo de relax y diversión al capturar un atún de más de 20 kilos.
Estupendo. Me di prisa para coger buen asiento y ver los peces en el fondo a través del cristal, mucha gente y paseo bastante agradable y entretenido.
Obligatoria si vas a Gran Canaria. Creo que si vas a Canarias debes disfrutar de esta sensación de ver a los delfines alrededor del barco, saltando y disfrutando en su hábitat natural.
Día increíble con mi mujer en el barco. Gracias a la tripulación.
Decepcionante. No vimos casi nada. Dicen que nos tocó el mar revuelto pero no es excusa, no vimos peces a no ser que estuviesen muy cerca del submarino.
Impresionante. La mejor excursión para ver delfines en Puerto Rico. Además, el barco es muy amplio y fuimos muy cómodos en unos sillones que parecen casi hamacas.
No merece la pena. Perdimos 2 horas y no vimos ningún delfín. El resto de la excursión no me pareció tan interesante ya que yo no quería bañarme en el mar ni montar en la banana.